Entrevista en Futur Animal como coordinador de la APDDA

La asociación Futur Animal me entrevistó hace unos días como coordinador de la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales (APDDA). Aquí tenéis el resultado:

Primero muchas gracias por concedernos esta entrevista, te escuchamos por primera vez hace ya años cuando en una mesa conjunta presentabas el libro contra el toro de la Vega: “Palabras para un Toro sin voz” (http://futuranimal.blogspot.com.es/2012/04/palabras-para-un-toro-sin-voz.html ). Desde entonces te seguimos, y admiramos (http://futuranimal.blogspot.com.es/2012/11/apdda-celebro-el-acto-cultura-contra-el.html)

ChY en FAExplica, para quien no lo sepa, qué es la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales (APDDA), que tú coordinas.

En primer lugar muchas gracias por vuestras amables palabras y por la oportunidad de explicar el trabajo que hacemos desde la APDDA. Somos una asociación formada por diputados y senadores y exdiputados y exsenadores, unos cuarenta en la actualidad, que lleva siete años haciendo de lobby en favor de los animales en las Cortes Generales. Fue el 19 de diciembre de 2007, en respuesta a la creación en el Senado de una peña taurina, cuando Francisco Garrido y Joan Oms (Los Verdes), Joan Herrera y Jordi Guillot (ICV), Josep Maldonado (CiU), Isabel Salazar (PSOE) y Joan Josep Nuet (IU-EUiA) decidieron fundar la APDDA no solo como una asociación antitaurina, sino dedicada en general a la defensa de los derechos de todos los animales. En esta legislatura es cuando la asociación ha crecido, se ha abierto (ahora tenemos miembros de todo el arco parlamentario, desde el PP a ERC) y ha madurado tanto en el trabajo parlamentario y legislativo como en servir de cauce entre los movimientos sociales animalistas y las administraciones públicas.

¿La pertenencia a distintos grupos del arco político os dificulta el trabajo u os enriquece?

Los miembros lo somos a título personal, no en representación, y tenemos una sensibilidad por los animales que va más allá de lo que puedan defender nuestros respectivos partidos. Eso hace que resulte fácil alcanzar acuerdos y que siempre tengamos buenos interlocutores para formular propuestas a los distintos grupos parlamentarios e incluso al propio Gobierno. Nuestro trabajo en la reforma del Código Penal ha sido un buen ejemplo de ello.

En estos años que llevas trabajando en favor de los animales no humanos, ¿has podido observar una mayor sensibilidad en tus colegas?

Creo que sí. La protección animal como política pública ha entrado en la agenda política y eso es ya inevitable. Va con el signo de los tiempos. Hace ocho años nuestra defensa del Proyecto Gran Simio provocó una brutal caricaturización del fundador de APDDA Curro Garrido por parte de la prensa conservadora. Sin embargo, recientemente el Gobierno ha traspuesto la directiva europea que prohíbe la investigación en grandes simios precisamente por su similitud con el hombre, que también es un primate, y nadie ha hecho chistes al respecto. Vamos avanzando, es evidente.

¿Cuáles son los mayores escollos para conseguir un territorio más respetuoso con los animales?

El mayor escollo es eso que llaman tradición y que resulta ser una excusa cruel para justificar cosas absolutamente injustificables. En toda la legislación estatal y europea se prima el valor de la protección de los animales, pero con una excepción: la tradición. No hay nada cultural en ello. Se trata de brutales costumbres donde se maltratan o matan animales en espectáculos públicos y que no desaparecieron con la llegada de la Ilustración como en el resto de Europa. Su único mérito es que el pensamiento reaccionario sobrevivió en España y que cualquier esfuerzo modernizador fue sofocado a sangre y fuego. Por eso en España se lancean toros, se tiran animales desde campanarios y se considera patrimonio cultural la tortura y muerte de un herbívoro en una plaza. Tengo la sensación de que encontramos escollos para universalizar la protección de perros y gatos, algo que por otra parte concita la unanimidad en nuestra sociedad, precisamente porque quienes disfrutan con el maltrato animal en las fiestas populares tienen miedo de que si se consolida la protección animal como valor social terminará impidiendo las fiestas con sangre. Y tienen razón. Eso es lo que sucederá antes o después por mucho que se resistan.

¿Cómo debemos presentarnos los animalistas para llegar a influir en las decisiones de los políticos?

Los movimientos sociales de todo tipo, el animalista también, deben saber cómo funciona el mundo político-institucional, que tiene sus propias reglas del juego, para poder influir en él en pos de sus objetivos. Hay que conocer básicamente los procesos legislativos y parlamentarios, así como el funcionamiento de las distintas administraciones públicas, para reclamar medidas que puedan llevarse a cabo y para exigírselas a la administración que tenga la competencia. Hay que poner el acento en el interés general para convencer al responsable político, aunque no tenga especial sensibilidad por los animales; por ejemplo, hay que convencerlo de atajar el abandono de animales porque supone un incremento del gasto público; ese argumento lo va a entender seguro. Y finalmente hay que tener toda la paciencia del mundo porque el tempo de la cosa pública es lentísimo. Terriblemente lento.

¿Qué diferencias y semejanzas encuentras entre un político y un defensor de una causa como la animalista?

Un activista animalista está haciendo política. Es un político en el sentido etimológico de la palabra porque se preocupa del bien común. Si defiende a los animales y reclama una legislación y una determinada política pública de protección, está promoviendo un cambio político por tanto. Para mí son tan políticos los activistas animalistas como quienes están ocupando temporalmente un cargo público. No concibo la política de otra manera.

¿Crees que aún hay mucha distancia entre el sentimiento hacia los animales y la decisión de voto?

El voto es un instrumento muy importante y la gente entiendo que valora muchos aspectos a la hora de decidirse por una u otra opción. Cuestiones ideológicas, credibilidad de unos u otros, determinadas medidas que resulten especialmente importantes para cada elector… Yo percibo que cada año hay más partidos políticos que incluyen en sus programas medidas concretas en relación con los animales y que cada vez las ofertas son mejores, más completas. Así que deduzco que la política animal cada vez influye más dentro de ese amplísimo abanico de causas que terminan decidiendo el voto. Puede que haya mucha distancia todavía, pero es mucho menor que hace unos años, eso es evidente.

A ti, personalmente ¿en qué te ha cambiado este trabajo cotidiano por el respeto de los animales?

Una cosa es convivir con gatos en casa, participar de alguna manera en el rescate de alguno de ellos… pero otra cosa muy distinta es ver la globalidad de la problemática de los animales en España. Desde que estoy coordinando APDDA he tenido un mayor conocimiento de las cosas que suceden. Antes me llegaban solo algunas denuncias, ahora creo que me llegan casi todas y es realmente terrible lo que sucede en los cuatro puntos cardinales de este país. Pero lo más importante es que ahora tengo más conciencia de cuáles son las soluciones que podrían resolver muchos de estos problemas: algunas reformas legislativas y sobre todo educar en la empatía con los otros seres vivos.

Crees que una vez uno conoce la realidad de los animales no humanos puede volver a ignorarla? ¿Es un camino sin retorno?

Después de tomar conciencia de la realidad es muy difícil intentar no verla.

Entre los logros obtenidos recientemente por vuestro equipo está la inclusión de la zoofilia en el código penal…

Estamos muy orgullosos del trabajo realizado en esta cuestión. Para hacer estas cosas se fundó nuestra asociación. Hace un par de años en la APDDA estudiamos el Código Penal y acordamos promover nueve enmiendas ante los distintos grupos parlamentarios. Luego hicimos de lobby en el Congreso y conseguimos que el PP accediera a incorporar la mayor parte de nuestras propuestas a través de una transacción con ERC, para la que logramos recabar la unanimidad de todos los grupos. El avance más importante es que por primera vez en España se tipifica la explotación sexual de animales. Nos sumamos pues a la mayoría de estados europeos que recientemente han prohibido la zoofilia, aunque nos tememos que la redacción dada finalmente en España pueda orientar a los jueces a perseguir el proxenetismo de animales pero no las relaciones digamos domésticas. Ahora corresponderá a los abogados en los pleitos ir buscando jurisprudencia que entienda que debe perseguirse cualquier forma de zoofilia y bestialismo, y no solo cuando haya contraprestación económica por medio.

¿Qué respuesta habéis obtenido respecto a la denuncia que habéis realizado sobre el maltrato y abandono de galgos? (http://futuranimal.blogspot.com.es/2014/03/acto-en-sede-parlamentaria-por-el.html )

Hasta el momento el Gobierno no ha movido ficha. Es cierto que en el anteproyecto de ley de tenencia y compraventa de perros y gatos el ministerio incluyó algunas medidas de control y registro sobre los perros de caza para evitar su muerte o abandono al final de la temporada de caza, pero, ante las quejas de las federaciones de cazadores, el ministerio anunció públicamente que daba marcha atrás a esas medidas.

¿Se sabe algo de ese borrador de una Ley marco para protección animal que se filtró hace unos meses?

No era en realidad una ley marco de protección animal, tal como reclamamos desde la APDDA, que estableciera en todas las comunidades autónomas un mínimo de protección para todos los animales, sino, como he citado antes, una ley que aspiraba a regular la tenencia y compraventa exclusivamente de perros y gatos. Lo cierto es que, tras encontrar el rechazo en ciertos sectores (no solo el lobby de la caza que ya he citado, sino sobre todo los comerciantes de animales), el ministerio de Agricultura decidió dar marcha atrás en las dos medidas más interesantes a nuestro juicio (la prohibición de venta de perros y gatos en tiendas para favorecer la adopción; además de las medidas de control sobre los perros de caza). Ahora aquel anteproyecto está guardado en un cajón y no parece previsible que se vaya a aprobar este año antes de las elecciones.

¿Cómo deberían las entidades buscar que su voz sea escuchada para que no se aprueben leyes como la de Castilla la Mancha?

Creo que es muy importante la coordinación. Generalmente las asociaciones animalistas son muy pequeñas y están muy especializadas. Pero para abordar grandes retos y para presentarse con mayor fuerza ante la administración deben coordinarse, presentarse bajo el paraguas de una coordinadora o una plataforma. Deben superar las tentaciones individualistas y aislacionistas y hacer esfuerzos para cooperar y coordinarse. No se trata de que desaparezcan las pequeñas protectoras, que suelen hacer muy bien su trabajo; se trata de comparecer ante las instituciones como una sola voz. Los gobiernos no podrán ignorar entonces las reivindicaciones del movimiento animalista. Hay multitud de ejemplos de que ese es el camino correcto.

La I Jornada de APDDA en Septiembre de 2013 fue impresionante, con activistas de toda España compartiendo un espacio tan emblemático como el Congreso de los Diputados. ¿Cómo lo recuerdas?

Para la asociación fue uno de los momentos más emotivos de esta legislatura, junto con la entrega del Premio a la primatóloga Jane Godall por supuesto. Daba gusto ver a más de 200 personas, representando a un centenar de asociaciones de protección animal de casi todas las comunidades autónomas, llenando precisamente la Sala Ernest Lluch, que nos recuerda a uno de los mejores. Ver tanta gente comprometida con la defensa de los animales y la erradicación del maltrato y escuchar las cosas que se dijeron en sede parlamentaria, aquello fue todo un lujo. No pude evitar emocionarme cuando clausuré el acto.

El próximo 24 de Abril convocáis un Foro Parlamentario Felino que puede significar un gran avance y más en un país como este que sufre grandes desigualdades en la normativa pues es una competencia autonómica y municipal, ¿no?

Esa es nuestra intención. Nos gusta abordar situaciones concretas, como el de los gatos en nuestras ciudades. Vamos a compartir experiencias de distintas ciudades españolas donde se está empezando a promover una gestión ética de las colonias felinas. Creo que debe tener un efecto “contagioso” de cara a las próximas elecciones municipales. Por primera vez se va a presentar en sede parlamentaria un manifiesto felino. También vamos a presentar un espacio digital al servicio de las organizaciones implicadas en la protección de las colonias felinas, donde puedan compartir documentos, iniciativas, etc. Espero que el Foro permita multiplicar el trabajo en favor de los gatos en el futuro inmediato.

¿A quién está dirigido este acto y que respuesta estáis teniendo?

Está dirigido a responsables políticos y municipales, técnicos de gestión de bienestar animal, responsables de asociaciones y federaciones felinas, gestores de colonias felinas urbanas. La respuesta de momento es estupenda. Creo que vamos a superar nuestras previsiones. No descartamos que al final va a ser todo un acontecimiento.

Lo que igual mucha gente no sabe es que, además de haber sido un brillante y muy prolífico diputado por Chunta Aragonesista —integrado en el Grupo de la Izquierda Plural— y un gran orador, eres escritor. Acabas de publicar un libro de relatos cortos “Regreso a Innisfree” (http://xordica.com/titulos_det.php?id=231) donde, como en tu primera novela “La mirada del bosque” (http://www.casadellibro.com/libro-la-mirada-del-bosque/9788499191164/1799687 ), demuestras una filia, y una doxa, muy especiales por Irlanda. ¿Hay algún relato en el que hayan animales implicados? Si no, ¿para cuándo?

Pues muchísimas gracias por vuestros elogios. Sí, Irlanda es mi pasión y por eso cuando escribo me encuentro muy cómodo ambientando mis obras en la isla esmeralda. Por supuesto que aparecen animales y referencias animalistas en mi último libro: en algún caso como protagonista y en otro completando el perfil de uno de los personajes. Y puedo anticiparte que en mi carpeta de tramas pendientes para posteriores novelas tengo algunas que me permitirán denunciar situaciones de maltrato animal, basadas en hechos reales.

Para acabar, dinos un deseo que quieras ver cumplido.

Me gustaría ver el final de la tauromaquia en todo el Estado español. Creo que en unas décadas los festejos taurinos pueden morir por falta de público asistente, si logramos que no haya dinero público que los sostenga artificialmente. Sería una señal de modernidad, por fin, con varios siglos de retraso. Y ese avance permitiría un progreso moral de nuestra sociedad que nos llevara a acabar con la violencia en las fiestas populares y que nos reconciliara con los demás animales. Creo que ese proceso histórico podría llegar a verlo cumplido. Estoy convencido de que el siglo XXI va a ser el de los derechos de los animales. Incluso en España, cuyo estereotipo a los ojos del mundo es precisamente el del maltrato animal.

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Una respuesta a Entrevista en Futur Animal como coordinador de la APDDA

  1. emma dijo:

    Chapeau! Que gran persona eres, por fin hay esperanza gracias a politicos como vosotros, todos los amantes de los animales estamos muy agradecidos!

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