Interpelando sobre la financiación en Aragón (la transcripción completa)

Chesús Yuste interpelandoInterpelación del Diputado de CHA (La Izquierda de Aragón) Chesús Yuste al ministro de Hacienda y Administraciones Públicas sobre la política del Gobierno en relación con la reforma del sistema de financiación de las Comunidades Autónomas y, en concreto, las especificidades estatutarias de la Comunidad Autónoma de Aragón en materia de financiación. (Pleno, 27/11/2013).

El señor YUSTE CABELLO: Señor presidente, señorías, señor ministro, hace un par de meses, el día 7 de octubre, la presidenta del Partido Popular de Cataluña defendió un sistema de financiación singular para su comunidad autónoma y varios representantes de diversas comunidades empezaron a cruzar propuestas en relación con la reforma del sistema de financiación autonómica. Por ejemplo, el 30 de octubre consejeros de Asturias, Galicia, Castilla y León y Aragón sellaron un pacto contra la despoblación en lo que se dio en llamar la I Cumbre por el Cambio Demográfico, en el que se reclamaba que el envejecimiento, la baja natalidad y la dispersión de la población tuvieran más peso en el modelo de financiación autonómica. Ayer mismo el presidente de la Generalitat Valenciana reclamaba al presidente del Gobierno un sistema de financiación autonómica que no hable de territorios sino de personas; lógico en una de las comunidades autónomas más pobladas del Estado.

Empiezo con esto, señor ministro, para que no me responda que no toca hablar de la reforma de la financiación autonómica; ¡claro que toca! Se ha abierto el melón, lo quiera usted o no; estamos en el quinto año de vigencia del sistema, que es cuando está prevista su evaluación y todas las comunidades autónomas han empezado ya a mover ficha, todas hablan de reformar el sistema de financiación autonómica. Iba a decir que “incluso las del PP”, pero es mejor decir que “sobre todo las del PP”, que, como usted sabe, son casi todas.

Parece pues un momento oportuno para poner en valor no solo datos estadísticos, no solo argumentos más o menos históricos, sino algo tan tangible como los preceptos estatutarios recogidos en los Estatutos de Autonomía que han sido aprobados por amplísimas mayorías por esta Cámara, por las Cortes Generales.

Voy a centrarme en explicar el caso de Aragón. Se trata de un país con una singularidad territorial y demográfica que no han sido atendidas hasta ahora por ninguno de los sucesivos sistemas de financiación autonómica, ni los que favorecían a las comunidades autónomas con menor renta, ni los que favorecieron después a las comunidades más pobladas o a las de mayor renta. Bastan unos datos para constatar esa singularidad aragonesa que decía antes: 1.349.000 habitantes en 47.719 kilómetros cuadrados o, dicho en términos relativos, solo el 2,8% de la población española en el 9,4% de la superficie. Aragón tiene una densidad de 28 habitantes por kilómetro cuadrado, muy por debajo de la media estatal, que está en 93 habitantes por kilómetro cuadrado. Nuestro vasto territorio presenta un desequilibrio palpable: de los 731 municipios que hay en Aragón, en uno, en Zaragoza, se agrupa más de la mitad de la población, mientras que con menos de 100 habitantes existen 166 municipios. Permítame que compare esto con Andalucía, señor ministro, que usted conoce bien. En Andalucía hay 771 municipios, alguno más que en Aragón, pero para 8.500.000 de habitantes, no para 1.300.000, y solo dos municipios andaluces tienen menos de 100 habitantes, solo dos en Andalucía y 166 en Aragón.

Podemos completar la imagen con un dato más: el 20% de los aragoneses tiene más de sesenta y cinco años, 3 puntos más que la media española, y esos 3 puntos Aragón los tiene de menos si miramos la población más joven, los menores de treinta y cuatro años. Pocas comunidades reúnen todas esas características y probablemente ninguna de forma tan acentuada como en Aragón.

Probablemente por eso, además de por razones históricas a las que ahora me referiré, los legisladores aragoneses desde la devolución del autogobierno, hace ya treinta años, siempre han buscado dotarse en el Estatuto de Autonomía de preceptos que intentaran garantizar la suficiencia financiera y la plena autonomía fiscal. En el primer Estatuto de esta época, en 1982, las Cortes de Aragón recogieron, y las Cortes Generales lo ratificaron, la actualización de los derechos históricos en una disposición adicional que remitía a la adicional primera de la Constitución. A nadie se le escapa que esa disposición solo existe en tres Estatutos: el vasco, la Ley de Amejoramiento del Fuero de Navarra y el Estatuto aragonés. En los dos primeros sirvió para actualizar la Hacienda foral en los territorios históricos de Euskadi y en la Comunidad Foral de Navarra, y en el caso aragonés todavía no ha tenido ninguna aplicación. Obviamente, la Hacienda foral desapareció en Aragón en 1707, no en 1937, como en Gipuzkoa y Bizkaia, aunque en ambos casos fue derogada o abolida por derecho de conquista. Digo esto para que se sepa que en Aragón, como nacionalidad histórica con derecho foral propio, siempre se ha mirado hacia la vecina Navarra como el horizonte de plena autonomía financiera.

Por eso, en los años noventa, cuando, al calor de enormes manifestaciones por el pleno autogobierno, Aragón emprendió una reforma inicialmente ambiciosa del Estatuto, se intentó una fórmula similar al Convenio navarro, aunque en aras al consenso posteriormente fue muy matizada, aunque eso no impidió que al llegar al Congreso PP y PSOE pactaran enmiendas de calado que todavía dejaron más constreñida la redacción de esos artículos.

Ese es el tortuoso origen, contado con brevedad, del acuerdo bilateral económico-financiero incorporado al Estatuto de Autonomía de Aragón en 1996 y que hoy se encuentra en el artículo 108 del Estatuto. Permítanme que lo lea: «A los efectos de concretar lo dispuesto en el artículo 104, y de forma especial la participación territorializada de Aragón en los tributos generales que se determine y las condiciones para la aprobación de recargos sobre tributos del sistema fiscal general, en el marco del dispuesto en el artículo 157.3 de la Constitución y en la legislación que lo desarrolle, la Administración General del Estado y la Comunidad Autónoma de Aragón suscribirán un acuerdo bilateral que se formalizará en Comisión Mixta y podrá ser revisado periódicamente de forma conjunta, deberá tener en cuenta el esfuerzo fiscal de Aragón y atenderá singularmente los criterios de corresponsabilidad fiscal y solidaridad interterritorial.» Ya han pasado diecisiete años sin que el acuerdo bilateral se haya convertido en realidad. Ni el Gobierno del señor Aznar ni el del señor Rodríguez Zapatero han atendido este precepto estatutario. A ver si el presidente Rajoy es el que cumple con esta ley orgánica que, recordémoslo, forma parte del bloque de constitucionalidad. Digo yo que habrá que cumplir las leyes, ¿verdad, señor ministro?

Dado el flagrante incumplimiento que he relatado, las Cortes de Aragón, en su última reforma estatutaria, la de 2007, incluyeron más preceptos específicamente destinados al ámbito económico-financiero. En primer lugar, el apartado 5 del artículo 107, que menciona los criterios que deben atenderse para determinar la financiación que corresponde a Aragón dentro del sistema, esto es, esfuerzo fiscal y estructura territorial y poblacional, especialmente envejecimiento, dispersión y baja densidad de la población, así como los desequilibrios territoriales. Y, en segundo lugar, la creación de órganos bilaterales, la Comisión Bilateral de Cooperación Aragón-Estado, en el artículo 90, y especialmente la Comisión Mixta de Asuntos Económico-financieros Estado-Comunidad Autónoma de Aragón, en el artículo 109, que es la que debería reunirse para tratar de estas cosas, pero que, lamentablemente, no lo hace; de hecho, no se ha reunido nunca en estos siete años.

Y, así, cuando se abre el melón de la financiación autonómica, sus señorías entenderán que desde Aragón digamos: Estamos aquí, en nuestro estatuto se dicen una serie de cosas que deberían cumplirse. Y eso es lo que he venido a hacer aquí en esta interpelación.

Señor ministro, ¿cuál es la posición de su Gobierno respecto al cumplimiento de las especificidades estatutarias de la Comunidad Autónoma de Aragón en materia de financiación autonómica? ¿Cuándo va a reunirse la Comisión mixta Aragón-Estado para asuntos económico-financieros? ¿Cuándo va a ponerse en marcha el acuerdo bilateral económico-financiero del Estado con Aragón? No le estoy planteando una reivindicación de mi grupo parlamentario, ni siquiera de mi partido; es una reclamación unánime de las instituciones aragonesas. Permítame que lea alguno de los últimos acuerdos de las Cortes de Aragón al respecto, acuerdos unánimes. Hay una proposición no de ley del 21 marzo 2012, una moción aprobada el 4 de abril y también una proposición no de ley aprobada hace algunas semanas en el último Pleno. Leo un párrafo para que quede claro de lo que estamos hablando: «Las Cortes instan al Gobierno a que dicho modelo de financiación autonómica como mínimo incluya negociar y suscribir con el Estado el acuerdo bilateral económico-financiero previsto en el artículo 108 del Estatuto de Autonomía de Aragón, poniendo fecha conjuntamente con el Gobierno central para la reunión de la Comisión Mixta prevista en el citado artículo.» Acuerdo unánime y reiterado por las Cortes de Aragón, y usted conoce perfectamente la mayoría que existe en las Cortes de Aragón y el color político del Gobierno de Aragón.

En Aragón somos conscientes de lo que nos estamos jugando. Como decía mi compañero Chesús Bernal, «con perricas, chufletes». Sabemos que sin autonomía financiera no hay una auténtica autonomía política. Sin recursos suficientes las comunidades autónomas no pueden sostener los servicios públicos con el nivel de calidad que exigen y merecen los ciudadanos y ciudadanas. Acercar el poder a la ciudadanía mediante el autogobierno debe traducirse en calidad de vida y en resolución de los problemas. Pero para que autogobierno signifique bienestar, el primer reto que hay que abordar es el de la autonomía financiera. No es lo mismo sostener el Estado del bienestar en una conurbación que en un territorio despoblado como Aragón. La singularidad territorial y demográfica aragonesa exige un mayor coste en la puesta en funcionamiento y en el mantenimiento de los servicios públicos. Por eso, necesitamos un acuerdo bilateral específico. Además, lo prevé el Estatuto de Autonomía de Aragón, que es una ley orgánica que aprobaron en el Congreso y en el Senado por amplísima mayoría -por unanimidad casi-; y lo hicieron dos veces, en la reforma de 1996, cuando se incluyó, y en la reforma de 2007, cuando se ratificó. Nadie podrá decir que se trata de un error. Es una enmienda del Partido Popular pactada con el PSOE y aprobada por estas Cortes Generales una vez en el año 1996 y otra vez en 2007. Cúmplanla. Está en su mano.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Montserrat Montserrat): Muchas gracias, señor Yuste.

A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

El señor MINISTRO DE HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Señora presidenta, señorías, señor Yuste, en primer lugar, como su señoría ha recordado con motivo de esta interpelación, no toca hablar de esto. Mi obligación es atender a cualquier interpelación que un grupo político plantea en esta Cámara, pero tengo que decirle que no es el momento de hablar de esto; y como no es el momento de hablar, sería una imprudencia por mi parte que hablara esta mañana en el Congreso de los Diputados sobre financiación autonómica. Sería una imprudencia y una imprevisión, porque el Gobierno no está trabajando todavía sobre los contenidos concretos y específicos de una materia tan importante y sensible como es garantizar a futuro la financiación de los servicios públicos en todas las comunidades autónomas de España y hacerlo además con aspiración de permanencia a medio y largo plazo. Por tanto, la interpelación me obliga a tratar de responder en nombre del Gobierno con algunas generalidades, pero no puedo ni debo entrar en ello.

Primero, en relación con la insatisfacción del sistema de financiación autonómica, quiero decirle que la insatisfacción es compartida por el Gobierno. En esta Cámara he explicado suficientemente que al primero que no le gusta el sistema de financiación actual es al Gobierno de España y, en concreto, al ministro que le habla. Fui muy crítico en la legislatura anterior y contribuí a orientar al grupo político de la oposición para que estuviera en contra del actual modelo de financiación que está causando esa insatisfacción. Por tanto, estamos en ello y, como se deriva de la obligación de la Conferencia de Presidentes celebrada en el mes de octubre del año pasado, ahora estamos promoviendo una evaluación. Como su señoría recordaba desde esta tribuna, es el momento de hacer una evaluación del modelo vigente, de cómo ha funcionado, de cómo ha distribuido los recursos disponibles entre los territorios y hasta qué punto ha servido para los principios propios de cualquier modelo de financiación autonómica. Por tanto, insatisfacción del interpelante, de otros presidentes, de muchas comunidades autónomas -como ha dicho su señoría, la mayoría gobernadas por el Partido Popular- y del propio Gobierno. No hay dudas sobre la necesidad y la oportunidad política de acometerlo.

Pero antes hay que cambiar de escenario económico. España está a punto de empezar a crecer y de ese crecimiento tienen que venir más recursos tributarios y más financiación para todas las administraciones públicas. Ese cambio de escenario económico es absolutamente fundamental para poder debatir cómo distribuimos los recursos disponibles -insisto- a través del ensanchamiento de bases imponibles para el año próximo, 2014, y siguientes, puesto que la financiación autonómica tiene que ser un programa, tiene que funcionar realmente como un programa. A partir de ahí, el próximo año, por tanto, tendremos ocasión de acometer y de debatir este planteamiento.

En segundo lugar, aún apareciendo en los Estatutos de Autonomía ese concepto, quiero utilizar la tribuna en la medida en que es útil para ello, en la medida en que es operativa, para tratar de desmitificar el concepto de solidaridad interregional, porque en España los sistemas de financiación no cubren la solidaridad entre regiones; en todo caso, cubrirían más la solidaridad entre personas, pero no tenemos unos sistemas que hagan precisamente que las regiones transfieran directamente de unas a otras. Ese no es el sistema español, es el sistema alemán, donde hay unas transferencias en virtud de los niveles de riqueza, pero no es el sistema común de los países federales y desde luego no es el sistema de España. En el debate político común se oye hablar constantemente de esa demanda, por ejemplo que los presidentes de comunidades autónomas más ricas, porque hay más gente que tiene más nivel de renta o tiene más base societaria de empresas, suelen decir que quieren reducir el nivel de solidaridad aún siendo solidario. Esta no es la cuestión, no es ese el tema. Se trata de que construyamos entre todos un sistema de financiación para garantizar la financiación de los servicios públicos en los diferentes territorios de España. A esto es a lo que aspiramos. La prueba es que llevamos treinta y tantos años, treinta y cinco años de democracia con sistemas de financiación diversos, que han ido cambiando, y usted verá que las diferencias regionales en términos de renta per capita en España han permanecido. España ha elevado su nivel de renta en general, pero las diferencias entre regiones han permanecido y son altas, y son motivo de preocupación del Gobierno. Entre las comunidades autónomas más desarrolladas de España y las menos desarrolladas hay diferencias de 50 puntos en renta per capita, lo que quiere decir que estos mecanismos no sirven para ello. En todo caso, habría que promover el crecimiento de la renta, espolear el crecimiento de las zonas menos desarrolladas del país, pero a través de estos mecanismos estos debates de solidaridad llevan a una frustración segura.

En tercer lugar, como su señoría ha insistido, quiero decirle que desde luego tenemos que atender las especificidades que usted ha relatado de Aragón, y que yo conozco bien. Conozco bien esa tierra, sus pueblos -usted sabe que yo he estado en sus pueblos- y las singularidades de esta España plural que tenemos -que a mí me parece un privilegio que sean plurales, que sean diferentes, y que usted ha relatado-, hay que tenerlas no en cuenta, sino muy en cuenta. Y si Aragón tiene esas peculiaridades, que no voy a repetir ahora, esa dispersión de población, baja población en un territorio, envejecimiento de esa población, localidades de pueblos relativamente pequeños, es decir, una población concentrada en pocas localidades y después una dispersión de pueblos muy pequeños, también en la ley que estamos viendo ahora en el Senado -ayer celebramos el debate sobre esa ley en la Comisión General de Comunidades Autónomas- tenemos que atender esas singularidades y esas especificidades. No le quepa ninguna duda.

También quiero referirme a la posición política de usted mismo, como representante del pueblo de Aragón, votado por esa circunscripción, y también como representante aquí, inscrito en un grupo político como La Izquierda Plural. En primer lugar, entiendo que, como representante político, su grupo político no votó el Estatuto de Autonomía de Aragón, pero ahora veo que hace de él bandera. Bienvenido, yo creo que para eso estamos, para convencernos de lo que también hemos contrariado o hemos hecho oposición y ahora estamos exhibiéndolo y leyendo sus títulos desde esta tribuna. Bienvenido, creo que este tipo de conversiones políticas son muy oportunas y muy necesarias. Por eso se lo decía, señor Yuste. En último lugar, usted es miembro de Izquierda Unida. No, de La Izquierda Plural. (El señor Coscubiela Conesa: De CHA). Es que lo de Izquierda Unida…Ya antes hemos tenido ocasión de hablar por segmentación. (Rumores). Sí, sí, ya sé que organizativamente es complejo, ya lo sé. El mapa político es también complejo como el del país, en términos de pluralidad y también de pluralidad del grupo. Pero quiero derivar de su interpelación, señor Yuste, que usted está representando a su grupo y que el Grupo de La Izquierda Plural va a tener una actitud constructiva sobre la financiación autonómica; quiero derivarlo. Es decir, está esperando que cambiemos y va a tener una posición constructiva en esos términos. Pero si quiere tener una posición constructiva, señor Yuste, convenza al líder del grupo que haga una oposición distinta desde esta Cámara, porque no es creíble que vayamos a negociar en términos políticos algo tan importante como es la financiación autonómica cuando ustedes tienen una oposición absolutamente contraria a todo lo que trae el Gobierno del Partido Popular a esta Cámara, que no aprueban nada ni apoyan nada. (El señor Llazamares Trigo: No, no). Por eso estoy dispuesto a aceptar su buena voluntad de esta mañana, pero creérmela a partir de lo que ha sido la propia mañana de sesión de control…Usted comprenderá que después del trato que ha tenido este ministro por parte de su líder esta mañana, buena voluntad no me va a faltar pero no me acabo de creer que determinados grupos políticos que suben a interpelar al Gobierno para ser constructivos estén en condiciones de serlo en términos positivos. Pero seguimos trabajando, señor Yuste; yo también tengo mucha paciencia experimentada, aguanto lo mío y por tanto con mucho gusto estaré dispuesto también a la siguiente conversión de La Izquierda Plural. La Izquierda Plural se va a comprometer con el Gobierno de España a trabajar seriamente por la revisión del sistema de financiación autonómica y local. Y local, le ha faltado. Porque la intención del Gobierno es acometer las dos financiaciones en paralelo; acometer la financiación de nuestras comunidades autónomas y de nuestras corporaciones locales, donde también La Izquierda Plural tiene mucho que decir puesto que también tiene la responsabilidad directa de gobernar, no solo en comunidades autónomas sino también en corporaciones locales.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Montserrat Montserrat): Muchas gracias, señor ministro.

Ahora tiene la palabra el señor Yuste.

El señor YUSTE CABELLO: Señora presidenta, señor ministro, me queda la sensación de que como no tiene mucho que decirme o no me podía decir muchas cosas, para llenar los doce minutos se ha dedicado a hablar de otros asuntos. Pero algo le diré sobre esos otros asuntos, no se preocupe; espero que me dé tiempo de todo.

Yo no le exijo que entre en vigor un nuevo sistema de financiación mañana mismo o el próximo 1 de enero. No, este debate no va de eso. Este debate va de que usted en esta Cámara se comprometa a que en el próximo sistema de financiación autonómica, cuando se acuerde, cuando sea, usted y su Gobierno atiendan los preceptos económico-financieros del Estatuto de Autonomía de Aragón y en especial el acuerdo bilateral de financiación recogido en el artículo 108. De eso se trata.

Quiero ampliar esta cuestión. Un dirigente aragonés del PP me dijo una vez que ese texto que figura en el estatuto aprobado en esta Cámara no se había redactado en Aragón, se había redactado en Madrid. Efectivamente, fue una enmienda del Partido Popular pactada con el Partido Socialista y en todo caso la redacción era responsabilidad del entonces ministro de Administraciones Públicas, don Mariano Rajoy, ya sabe quién le digo. Espero que no deje mal a su presidente y que asuma el compromiso de que ese precepto, redactado por el entonces ministro de Administraciones Públicas, no sea un texto olvidado en una ley, sino que sea una realidad y cuanto antes, es decir, en cuanto el sistema de financiación autonómica se revise y se reforme.

No sé si ese acuerdo bilateral podrá llegar a ser un sistema alternativo al sistema general o se va a limitar a ser un sistema complementario para el caso aragonés. No lo sé. El texto sin duda genera dudas y ha generado interesantes debates también en las Cortes de Aragón. Pero en lo que todos los aragoneses estamos de acuerdo es en que ese acuerdo bilateral debe proporcionar a la Comunidad Autónoma de Aragón una determinada cantidad económica, al menos complementaria o suplementaria. Evidentemente, desde Aragón, cuanto mayor sea, mejor, y hay argumentos suficientes para exigir que sea cuanto mayor, mejor. Eso es lo que le estoy reclamando aquí, que negocie con el Gobierno de Aragón, que se pongan de acuerdo. Ese es el sentido de esta iniciativa de impulso. Yo le estoy impulsando igual que las Cortes de Aragón están impulsando la labor de la presidenta Luisa Fernanda Rudi para que exija el cumplimiento de esos preceptos estatutarios y se pongan ustedes de acuerdo. Espero que se pongan de acuerdo para satisfacción de todos los aragoneses.

Le pediría que no se refiriera a la renta per capita precisamente cuando estamos hablando de esto. La renta per capita no puede ser el único criterio. Cuando le habla a un diputado aragonés de renta per capita es hiriente. Creo que usted me entiende. Estamos hablando de Aragón, con una densidad de 28 habitantes por kilómetro cuadrado. No me hable usted de renta per capita como criterio universal. No es lo mismo sostener la sanidad, los servicios sociales o la educación en un territorio disperso y despoblado. Es imposible aplicar una planificación diseñada desde el paseo de la Castellana, por ejemplo. No podemos aplicarla en nuestro territorio. En cambio, debo decirle que cuesta lo mismo un kilómetro de carretera o de vía férrea, independientemente del número de viajeros, independientemente del número de personas que habiten un territorio. Sin embargo, para financiar esas inversiones en comunicaciones -ese kilómetro de carretera o ese kilómetro de vía férrea- ustedes siempre aplican como criterio único el de la población. Eso no. La superficie tiene que ser un criterio al menos con la misma importancia que el de la población cuando estamos hablando de infraestructuras de la comunicación.

Sinceramente, no le entiendo. Usted dice que no va a negociar la financiación autonómica con partidos de oposición que hagan oposición. No lo he entendido. Yo creo que la financiación autonómica se negocia en dos niveles, en un nivel con las comunidades autónomas, en una parte multilateralmente, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y en otra parte unilateralmente con cada una de ellas, por supuesto, pero también aquí, donde el Parlamento tendrá que aprobar esas leyes de financiación.

En todo caso, tengo entendido que el señor Lara ha estado muy moderado esta mañana. Siento que le haya enfadado a usted, seguro que no era esa su intención. Los partidos que formamos La Izquierda Plural llevamos años hablando de financiación local, muchos años, y ustedes no. De hecho, la primera oportunidad, en que han traído esa ley que nosotros denominamos ley antiayuntamientos…

La señora VICEPRESIDENTA (Montserrat Montserrat): Señor Yuste, tiene que ir terminando.

El señor YUSTE CABELLO: Concluyo.

… porque es un nombre muy largo, por eso la llamamos ley antiayuntamientos -no se lo tome a mal-, consideramos que es una oportunidad perdida, porque ahí tenían que haber hablado de financiación local y no lo han hecho. Luego no me venga ahora diciendo que hay que hablar de financiación local. Por supuesto, hablaremos de financiación autonómica, de financiación local y de lo que quiera y ojalá haya acuerdos que permitan resolver la cuestión, en primer lugar lo que le he planteado en nombre de la unanimidad de todas las instituciones y agentes sociales en Aragón. Ojalá haya acuerdos unánimes para que los preceptos económico-financieros del Estatuto de Aragón se conviertan en realidad. De usted depende.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora VICEPRESIDENTA (Montserrat Montserrat): Muchas gracias, señor Yuste.

Para concluir el debate tiene la palabra en nombre del Gobierno el señor ministro de Hacienda y Administraciones Públicas.

El señor MINISTRO HACIENDA Y ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Montoro Romero): Gracias, señora presidenta.

Utilizo ya el turno final en primer lugar en relación con la expectativa de moción. Señor Yuste, vamos a estudiar -el Grupo Popular lo hará por supuesto en su consideración, pero también desde el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas- el contenido de la moción sobre los preceptos básicos que debe tener la financiación autonómica del futuro. Le invito a que sea constructivo y sea positivo.

En segundo lugar, en relación con financiaciones especiales en Aragón, para mí es un honor haber desarrollado el Convenio de Teruel, que es la aportación que no negará que hemos hecho, que hemos hecho personalmente ya en la etapa anterior del ministro de Hacienda y que ahora ha tenido continuidad con Teruel mediante un convenio específico, y un convenio específico es el desarrollo de una relación bilateral en términos económicos, porque Teruel es una de las grandes provincias de Aragón, por tanto estamos en ello.

En tercer lugar, quiero aclarar que me he referido a la renta per capita en el sentido de anunciar y advertir que la financiación autonómica no ha servido para reducir las diferencias, pero nada más lejos de que sea un criterio a la hora de negociar, para nada, la financiación autonómica. Lo que estoy tratando es de romper las expectativas, que se vea al revés, que con nuestros sistemas de financiación autonómica no vamos a resolver la solidaridad interregional en España como se insiste, que salgamos de ese debate para discutir que estamos financiando los servicios públicos básicos. Ese es el debate y celebro que ese sea el que usted está planteando esta mañana. ¿Cómo va a ser igual garantizar la financiación y el acceso de esos servicios públicos en territorios de las características de Aragón, que ya hemos descrito antes, que en otros territorios donde la población es mucho más densa y tiene otro nivel de renta? Vamos a ello y además ya lo hicimos en el acuerdo de financiación autonómica que conseguimos cuando en Aragón gobernaba el Partido Socialista. Con diferentes apoyos ya hicimos un acuerdo de financiación autonómica teniendo en cuenta esas especificidades. ¿Teniéndolas en cuenta suficiente y totalmente? No, pero sí se tuvieron en cuenta esas especificidades, y por tanto ahora podemos seguir trabajando.

Acabo, señor Yuste, diciéndole que no puedo ser más proclive a que traigamos un asunto de la envergadura de la financiación autonómica y local a partir de la segunda mitad del año próximo y encuentre a Izquierda Plural dispuesta a estar en el debate. No puedo estar más próximo, pero, insisto, el lenguaje político de oposición para facilitar los acuerdos ayuda, ¿o no ayuda? Ayuda. Si lo único que hace el Gobierno del Partido Popular es lanzar a la gente a la miseria, como dice Izquierda Unida, y ese fue el lema en el debate de los presupuestos, cuando lleguemos a un acuerdo de cómo se financian los servicios públicos por lo menos espero que matice ese lenguaje, ya que ayudaría a todos en España a superar la crisis económica y a garantizar los servicios públicos básicos de los ciudadanos. Señor Yuste, yo no cejo en insistirles en que el lenguaje político y los discursos políticos tienen su importancia y a partir de esa importancia valoro su intervención de esta mañana y ya veremos en qué se concreta, que por falta de voluntad política del Gobierno no va a quedar, señor Yuste.

Gracias, señora presidenta. (Aplausos).

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