Unas reflexiones sobre movilidad sostenible

En la última manifa en defensa de las montañas me encontré a un amigo que hacía años que no veía, Enrique Teruel. Charramos durante un rato sobre los retos de la ciudad y las elecciones inminentes, y le invité a visitar este blog. En pleno fragor del lío electoral me envió sus reflexiones sobre sostenibilidad a partir de su experiencia personal. Ahora, que voy recuperando un poco de disponibilidad, puedo recuperar algunas de sus aportaciones y las subo al blog para provocar vuestra reflexión y comentarios.

Sobre movilidad, autobuses y bicicletas en Zaragoza

Zaragoza quiere ser modelo de sostenibilidad. Me gustaría creerlo, y más me gustaría que lo consiguiéramos. Y podríamos conseguirlo. Seguramente seremos capaces hasta de transformar la ciudad para la Expo, llevando a cabo obras que parecían imposibles (y que no sé si son muy sostenibles, sólo espero que al final merezcan la pena).

Así que ¿por qué no podemos ser capaces, por ejemplo, de mejorar los transportes públicos, una medida que frecuentemente se considera prioritaria en las estrategias contra el cambio climático, y que además puede mejorar nuestra calidad de vida, reduciendo el tiempo perdido en los desplazamientos? Parece fácil, y desde luego no debería hacerse incurriendo irreflexivamente en obras faraónicas, sino analizando racional y globalmente los distintos medios, sus ventajas e inconvenientes.

Seguramente, la medida más fácil de tomar sería mejorar los transportes colectivos que ya tenemos, los autobuses. Por supuesto hay que hacer otras cosas, pero ésta puede ser la primera. Creo que trabajar en esa línea sería lo más responsable, aunque reconozco que no parece muy llamativo de cara a unas elecciones.

Vale, y ¿cuál es la realidad del día a día? Autobuses que pasan con frecuencias totalmente irregulares, unos vacíos y otros abarrotados hasta el desmayo, en este mes he llegado a ver hasta cuatro autobuses dobles de la línea 23 llegar en un intervalo de dos minutos a la parada de Grancasa. Admito que esto puede deberse, en parte, a los atascos. Pero no todo es inevitable. Pongo un ejemplo: el lunes 16 de abril por la noche, cinco autobuses seguidos de la línea 23, entre las 22:30 y las 23:45, llevaban puesto el cartel de «sólo hasta la Plaza de España», ante la indignación y la impotencia de usuarios, que comentaban que ya les había pasado varias veces en este último mes. Una de ellas recogió algunas firmas para poner una queja, yo la he puesto también en la web del ayuntamiento, y pedimos explicaciones a los conductores, que nos dijeron que ellos no tienen la culpa, que ya habían terminado su horario. En fin, que nos subimos al que pasó a las 23:45. Algunas personas, que llevaban bastante más de una hora desde que empezaron sus trayectos, se negaron a pagar otra vez, cuando deberían haber podido pasar con un trasbordo, y haber llegado a sus casas, hacía rato. Así que el conductor tuvo que llamar a la policía, para que viniese a denunciarles. Creo que esto no llegó a suceder, al menos cuando me bajé en Grancasa aún no habían aparecido (así que el único efecto que tuvo esta llamada fue que dos personas, aparentemente sin papeles, se
bajaran inmediatamente…)

¿Es así como se fomenta el uso de los transportes públicos en Zaragoza? Repito la frase del principio: Zaragoza, ¿quiere ser modelo de sostenibilidad? ¿A qué esperamos? Algunos, al autobús.

Barreras al uso de la bici

Cansado de esperar el autobús (ver carta del 18/4) me he vuelto a pasar a la bicicleta, y lo he hecho con entusiasmo, pues es rápido, seguro, limpio, saludable, y muy divertido. Además, a diferencia de cuando la usaba hace ya más de diez años, ahora tengo la impresión de ser bien tolerado por los demás ocupantes de la vía pública, particularmente los peatones.

Pero, me pregunto, a falta de las suficientes ciclovías: ¿cómo se ha de circular en bici? ¿qué es lo más seguro para mí y mis hijos, que van conmigo? ¿qué es lo menos molesto para los demás?

Me dicen amablemente unos policías locales, con los que hablo el sábado 5 al mediodía, que la bici es un vehículo, y que por tanto he de ir entre los coches. Así que me veo obligado a abandonar la acera del Paseo Independencia, por la que estaba circulando a 5 km/h con mi hijo en la parrilla trasera, y me tengo que meter entre coches y autobuses… No me parece muy lógico, la verdad. A mi hijo tampoco, y los niños no mienten.

Aunque estos servidores públicos dicen que tienen órdenes de impedir la circulación por las aceras (creo que sólo en el Paseo Independencia, ¡menos mal!), yo me creo que mi Ayuntamiento quiere promocionar los modos sostenibles de transporte, así que propongo la siguiente solución, aplicable desde ya mismo: Considerar peatones a todos los efectos a los ciclistas que circulen a menos de 10 km/h y a más de 2 m de los edificios, en aceras de una anchura igual o mayor que 4 m. Nos encontraríamos en condiciones similares a las sillas de ruedas, con las que compartimos muchos intereses. ¡Eliminemos las barreras que impiden el paso a estos vehículos tan necesarios!

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Acerca de blogcha

Representación de Chunta Aragonesista en las Cortes cha@cortesaragon.es
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3 respuestas a Unas reflexiones sobre movilidad sostenible

  1. Alex dijo:

    Si bueno, pero todo eso conlleva lo siguiente. Imaginémosno que asi es, eso es un peaton… habria que controlar a la multitud de gente (gamberros) que se tomarian eso a la ligera, y eso sin tener en cuenta la cantidad de personas que les molestaria el trafico rodado de bicicletas por las aceras de mas de 4m.

    Si quieres ir en bici puedes utilizar la via, y eres considerado usuario de la via. Ir por la carretera.

    Aunque para movilidad urbana propongo una infraestructura fuerte. Con un alto valor de inversion y que a la larga es un transporte, barato, economico y LIMPIO.. ¿Cual es? el metro.

  2. Alex dijo:

    La bicicleta es un vehiculo, no puede circular por la acera a menos que vaya el conductor de pie a velocidad de peaton.

    A ti te puede interesar en por la acera, es rapido, comodo seguro, pero ¿a los demas? a las miles de personas que utilizan el autobus o van andando les puedes molestar.

  3. Enrique dijo:

    He estado haciendo el experimento… y no parece que les moleste, si se hace con respeto y prudencia. Ningun peaton con el que me haya cruzado, y han sido cientos o miles en el ultimo mes, se me ha quejado (si algun conductor cuando he ido por la calzada, pero eso es otro cantar).
    Y, si fuese por molestar: a miles de personas les puede interesar ir a todos sitios en su coche, es rapido, comodo, seguro, pero ¿a los demas? Prefiero respetarles e intentar convencerles con el ejemplo y con creatividad, antes que prohibirles nada, y eso que su actitud (creo que) es mucho mas perniciosa que la mia.

    En cuanto a la limpieza del metro, puedes leer mi comentario al dia del medio ambiente (5 junio).

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