Mi primera visita al territorio como Diputado del Congreso he querido que fuese a Teruel. El pasado viernes comparecí ante la prensa turolense para presentar mi trabajo como Diputado de Teruel. En esto sigo los pasos de mi antecesor José Antonio Labordeta que fue Diputado de todo Aragón. Aún se recuerda su interpelación sobre las reivindicaciones turolenses que puso a Teruel en la agenda política como nunca lo había sido antes.
En mi primera intervención en la tribuna, con motivo del debate de investidura, le emplacé a Mariano Rajoy a comprometerse con algunas reivindicaciones turolenses, como la autovía A-4o Cuenca-Teruel o la necesidad de dar continuidad al Plan específico que desarrolló el Gobierno anterior (a iniciativa de Labordeta, precisamente). Y Rajoy recogió el guante e inesperadamente se comprometió a “volver a invertir en Teruel” y a “trabajar por la A-40″. No fue muy concreto, pero, tras cuatro años de silencio, volvieron a escucharse las reivindicaciones de las comarcas turoleneses. Ventajas de contar con un Diputado aragonesista que habla con voz propia en los grandes debates.
En mi primer mes de actividad parlamentaria, desde la investidura, he tomado la iniciativa frente a la eliminación del programa de infraestructuras del Plan Miner (solicitando la comparecencia del ministro de Industria y presentando sendas proposiciones no de ley). Y como portavoz del G.P. de la Izquierda Plural en la comisión de Industria, exigiré al ministro, en su comparecencia del martes 31 de enero, que dé explicaciones acerca de la continuidad del Plan Miner.
Por otra parte, he registrado varias preguntas al Gobierno para saber si el recorte presupuestario aprobado puede afectar al Fondo de Inversiones de Teruel, cuya vigencia expiraba en 2011, sin que haya noticias acerca de su renovación.
Las preguntas que he formulado en relación con Teruel alcanzan las 21, buscando en su mayor parte conocer la situación administrativa de varios proyectos de infraestructuras para las comarcas turolenses: el desdoblamiento de la N-232 Zaragoza-Alcañiz, el eje ferroviario Cantábrico-Mediterráneo, las variantes de la N-211 por Alcorisa, Calanda, Mata de los Olmos y Gargallo, las variantes de la N-232 por Azaila, Híjar y Ráfales, entre otras cuestiones.












