De vez en cuando en este blog hablamos de encuestas electorales. Suelo decir que no hay que olvidar que las encuestas tienen amo, que el que paga manda y que hay múltiples ejemplos de encuestas elaboradas por una misma empresa y que dan resultados radicalmente diferentes según el color del cliente. Cosas de la cocina, se dice en el argot profesional.
Ayer el decano de la prensa aragonesa publicó su encuesta. En mentideros políticos se esperaba para el domingo anterior (así me lo dijeron varios hace dos semanas en una comida de antiguos compañeros de tertulia radiofónica), pero al final se retrasó, vaya usted a saber por qué. Igual el guiso llevaba demora.
Ahora la leo, comparo los datos con las encuestas de este mismo diario publicadas los pasados 23 de abril y 12 de octubre, comparo también los pronósticos autonómicos de ayer con los municipales publicados hoy… y me quedo perplejo. En realidad sonrío ante algunas incoherencias y algunas contradicciones en los resultados que nos deben llevar a poner en cuarentena esta encuesta. Pongamos algunos ejemplos:
Lo primero que llama la atención es que el PAR no se hunde (de los 9 escaños, conservaría 7), a pesar de que la tendencia de las últimas encuestas del año pasado en el mismo diario ya era a la baja (hasta 5 llegaron a darle), lo que debería haberse acentuado ahora tras la crisis del partido en Teruel (la escisión de Miguel Ferrer), el abandono de concejales en varios municipios del resto de Aragón… Curiosamente en el Ayuntamiento de Teruel sufre una auténtica debacle (baja de 4 a 1 concejales), pero, sin embargo, se sostiene en las Cortes en la provincia de Teruel paradójicamente. Y eso que se ha escindido el grueso de la afiliación de la media provincia que supone el Bajo Aragón histórico.
Esta peculiar disociación entre el voto municipal y autonómico (inhabitual en el comportamiento electoral de los votantes aragoneses) se da en Teruel, pero en cambio no se da en la provincia de Zaragoza. En este caso, también retrocede el PAR en las municipales de Zaragoza (del 8% al 5%), perdiendo uno de sus dos concejales, y aquí sí se traduce en la pérdida de ¡dos diputados en Cortes! ¡Caramba! Resulta llamativo que la crisis turolense le suponga tan alto coste en Zaragoza y no en Teruel. Lo normal sería que también en Teruel se perdiera uno o dos de sus actuales diputados. Claro que, en ese caso, el PAR no podría darle la mayoría absoluta al PP, que es de lo que se trata (esto es, la apuesta política de la empresa que paga la encuesta). Quizá por ello se cocina Teruel de forma distinta que Zaragoza.
Tal vez la clave del PAR esté en ese 47% de fidelidad, un porcentaje bajísimo. El PAR sería el líder de los indecisos (con un 21%, doblando a PSOE y PP), lo que podría justificar la enorme volatilidad del partido de Biel. Y es que las encuestas que barajan los partidos mayoritarios le dan solo 4 diputados y le dejan sin concejales en la capital aragonesa.
Otro caso de flagrante contradicción son los resultados de CHA: Después de mantener una tendencia al alza a lo largo de más de un año, tanto en las encuestas del propio Heraldo como en el barómetro de la DGA o en los sondeos de PSOE y PP, que apuntan a que CHA gane en las Cortes 1 o 2 escaños más, ahora de repente la encuesta de ayer le recorta un diputado. ¿Y eso pues?
Esta encuesta confirma la tendencia al alza de CHA en el Ayuntamiento de Zaragoza (del 9,6% en 2007 al 10,5%). Si ofreciera horquilla, nos daría 3-4 concejales (uno más que los actuales). ¿De dónde entonces sale ese retroceso en la provincia de Zaragoza que nos haría perder un diputado en Cortes? En una elevadísima proporción los electores eligen la misma papeleta para los comicios que se celebran el mismo día. El guiso huele a socarrat. Resultados incoherentes que ponen en evidencia los problemas de credibilidad de esta encuesta. Si convertimos los porcentajes que arroja la encuesta en votos, resulta que habría menos votantes de CHA en toda la provincia de Zaragoza a Cortes que en las municipales solo de la capital. Qué raro, ¿no? Hay cosas difícil de entender.
No suma. No casa. No concuerda, incluso con datos de la propia encuesta: CHA es la tercera fuerza política entre los electores de 18 a 35 años (sigue creciendo en voto joven, se llega a decir en el Heraldo). Nieves Ibeas es la tercera líder más valorada, tras Rudi y Almunia, por delante de Biel. ¿De dónde entonces sale esa pérdida de votos y de un escaño?
Y todo esto sin hablar del quinto partido, al que se le infla hasta los cuatro escaños, provocando el disparate de que CHA, con el 7,4%, solo tendría 3 diputados, mientras que IU, con el 6,2%, lograría 4 (porque maximiza sus opciones en Huesca y Teruel, sería la explicación científica). ¿No huele raro en la cocina? ¿Quién se beneficia de una encuesta así? Como diría un novelista de género policíaco, basta con seguir la pista del dinero.













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Si que es curioso sí.
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