Ayer el Gobierno de Aragón anunció su intención de avalar, de forma inmediata, el crédito de 200 millones de euros que General Motors necesita para la producción del nuevo modelo del Meriva en su factoría de Figueruelas. Desde ayer vengo respondiendo en estos términos a diversos medios de comunicación sobre la posición de CHA al respecto:
1. Antes de que se someta a votación en las Cortes la aprobación del proyecto de ley que debe autorizar ese aval, el Gobierno de Aragón debería informar a los grupos parlamentarios acerca de la situación de GM y de los acuerdos que ha alcanzado con la dirección de esta empresa. Si la economía aragonesa está atravesando una situación difícil, el Gobierno debería buscar primero el apoyo de la oposición, en lugar de venir al Parlamento a pedir un cheque en blanco como acostumbra a hacer, abusando de legislar por vía de urgencia (decretos-ley y proyectos de ley por lectura única).
2. Con un aval de 200 millones, la Comunidad Autónoma asume un riesgo muy grande y, por tanto, no sería responsable por nuestra parte respaldar la iniciativa sin conocer las condiciones en que se ha producido el acuerdo del Gobierno de Aragón con la dirección de General Motors: contraprestaciones por parte de la empresa, garantías de mantenimiento del empleo, plazos de vigencia del aval, garantías de que la inversión se ejecutará en Aragón (y que los créditos no se dispersarán en otras plantas de la multinacional), etc.
3. Es preciso conocer cómo se inserta esta iniciativa en el conjunto de medidas de choque a favor de la industria del automóvil que están preparando tanto la Unión Europea como el Gobierno español, e incluso del gobierno del estado sede de la matriz de General Motors (EE.UU.). ¿Se ha precipitado el Gobierno de Aragón? ¿Cabría esperar que el Gobierno español compartiera el riesgo del aval con el Gobierno de Aragón?
4. En todo caso, la concesión de avales de tal magnitud a las grandes empresas no puede justificar en ningún caso que el Gobierno de Aragón recorte la política de avales a las pequeñas y medianas empresas aragonesas. En este sentido, conviene recordar que CHA, a través de una moción hace casi dos meses, propuso, entre otras medidas frente a la crisis, garantizar que las entidades financieras vuelvan a conceder créditos a las pymes y a las familias mediante una política de avales para reactivar la actividad económica y el consumo.













