Desde la comarca de Los Monegros llegan nuevos argumentos críticos con el proyecto de Gran Scala. CHA-Monegros considera que su ubicación en La Almolda, en el entorno de Zaragoza, desvanece cualquier expectativa de crecimiento demográfico en la comarca monegrina, favoreciendo todavía más el desequilibrio territorial existente en Aragón.
En respuesta al nuevo responsable de Gran Scala, Mark Campbell, que ha manifestado que la preferencia para la ubicación del proyecto es el municipio de La Almolda, es decir, el más cercano a la ciudad de Zaragoza de entre todas las opciones que se barajaban, José María Alcubierre, consejero comarcal de CHA en Los Monegros, ha declarado que “la proximidad a Zaragoza convertiría a esta ciudad en el referente donde residirían el grueso de los trabajadores de Gran Scala. Así, una actuación que hipotéticamente se presenta como reequilibradora del territorio no vendría más que a reproducir el modelo territorial existente, incrementando las diferencias entre el espacio metropolitano de Zaragoza y el resto del territorio aragonés”.
En el caso de Gran Scala se han barajado cifras de 65.000 empleados. El ejemplo más cercano de empresa con un gran número de trabajadores es el de General Motors en Figueruelas, que presenta similitudes en cuanto a distancia de la ciudad de Zaragoza. Salvo Pedrola, sólo han crecido en población aquellas localidades que se encuentran en el itinerario Figueruelas-Zaragoza, con especial incidencia en esta última y en Utebo. El resto han perdido habitantes.
De ello cabe deducir que, en el hipotético caso de que un complejo de ocio se ubicara en La Almolda, el efecto en Los Monegros sería nulo prácticamente; desde luego muy alejado del crecimiento que el Gobierno de Aragón ha hecho creer en la comarca, o de las declaraciones de Lorena Canales, alcaldesa de Sariñena, diciendo que la capital monegrina podría crecer en varios miles de habitantes.












