Las recientes informaciones sobre Gran Scala, el desmarque del proyecto por parte de algunos dirigentes del PSOE, el nerviosismo de los miembros del Gobierno, su silencio ante el escándalo desvelado por El Periódico de Aragón… son señales de que el megaproyecto de ocio y juego ha entrado en una crisis de credibilidad que puede resultar decisiva. En este contexto, que el Consejero de Industria, Arturo Aliaga, reconozca que desconocía la trayectoria empresarial anterior de los directivos de ILD que promueven el proyecto Gran Scala es particularmente grave. Pero que, además, afirme que no le importa la integridad moral de estos turbios empresarios a los que se les ha recibido con alfombra roja (la presentación en el salón de la Corona del Pignatelli así lo fue) y a cuyo servicio se han puesto los propios Consejeros del Gobierno de Aragón, es algo gravísimo, imposible de justificar, salvo que entendamos que se trata de la fuga hacia adelante de alguien que ha comprometido su prestigio y su buen nombre en esta, digamos, aventura empresarial. Aliaga, por errores propios o por escaqueo de otros, se ha quedado en el centro de la diana. ¿Dónde está Marcelino?
Mi compañero José Luis Soro hizo ayer unas declaraciones que dan justa respuesta a la lamentable frase de quien todavía es el principal responsable de la captación de inversiones empresariales en el Gobierno de Aragón:
El Vicesecretario General de Acción Política de CHA, José Luis Soro, considera que “es una tomadura de pelo y una gravísima falta de respeto a los aragoneses que el Consejero Aliaga afirme que no le importa la integridad moral y la trayectoria empresarial de los directivos de ILD”. Y añade “en cualquier iniciativa empresarial, para obtener financiación de las entidades de crédito o atraer inversores externos es esencial la reputación y el buen nombre de los promotores; y, en el caso de Gran Scala, la reputación y el buen nombre de los directivos de ILD está absolutamente en entredicho, por lo que en este momento la viabilidad del proyecto es más que improbable.”
Además, Soro considera que “ el Gobierno de Aragón, con Marcelino Iglesias a la cabeza, ya ha comprometido la imagen y el buen nombre de Aragón en el proyecto, así que le recomendamos que no intente refugiarse bajo el paraguas del silencio mientras espera a que pase el temporal porque, en este tema, se va a tener que mojar”
José Luis Soro señala que “los aragoneses tienen todo el derecho del mundo a conocer toda la información sobre las personas y las sociedades implicadas en el oscuro entramado empresarial con el que el Gobierno está negociando hace muchos meses”.
Respecto a la cuestión económica, el Vicesecretario General de acción política de CHA califica de “chiste de mal gusto que se pretenda salvar la situación diciendo que con un aval de 20 millones de euros se despejan todas las dudas sobre la solvencia de ILD para afrontar una supuesta inversión de 17.000 millones de euros”
Por último, José Luis Soro indica que “el Gobierno de Aragón empieza a ver cómo el proyecto que ha liderado se le muere entre los brazos y pretende que tenga una lenta agonía y una muerte dulce, y, sobre todo, que no salpique a nadie” y recuerda que “en una auténtica democracia las cosas no funcionan así: los errores políticos se saldan con responsabilidades políticas”.














