5 Febrero 2008...1:49 pm

El paro de enero

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En agosto nos llevamos un susto. Las cifras del paro nos despertaron de los mundos de Yupi en que vivíamos felices (así lo comentaba en este post). Pero las cifras de enero, aún peores (las peores de los últimos 25 años), nos han puesto a temblar. Se trata de un mal dato, así lo ha reconocido el propio Ministro del ramo. Asistimos a un cambio de ciclo y podían esperarse algunas malas noticias como ésta. Pero no todo se explica con la crisis inmobiliaria y la ralentización de la construcción: en el conjunto del Estado español, el paro ha crecido en la construcción el 3,1%, pero, por encima de ese porcentaje, ha subido el desempleo en otros sectores, como la agricultura (un 9,5%), los servicios (un 7,6%) y la industria (un 3,4%). Como siempre, hay justificaciones para todo: razones climatológicas han perjudicado el empleo en el campo, en enero finalizan las campañas navideñas en el comercio… Pero ¿por qué el paro en la industria ha crecido más que en la construcción? De eso el Ministro Caldera no ha dicho nada. No se le ha debido ocurrir ninguna buena excusa.

El ciclo económico de fuerte crecimiento parece haber llegado a su fin, aunque eso no quiere decir que entremos en una crisis económica o una recesión. En este momento no se puede decir eso. Entramos, eso sí, en una etapa diferente con dificultades (el Consejero de Economía de Aragón habla de una etapa de crecimiento “menos brillante”). El modelo de crecimiento ha cambiado: el ladrillo ya no es la panacea, lo cual no tiene por qué ser negativo… siempre que sepamos articular una alternativa (lo que, como solemos decir aquí, pasa por la economía productiva en lugar de la especulativa). No era bueno que la construcción fuera el único motor de nuestra economía. No era sano que el ladrillo se hubiera convertido en “moneda de curso legal”. Pero, ciertamente, el final de esa tendencia abusiva será malo si no hemos sido capaces de desarrollar una modelo de crecimiento distinto, más sano, basado en la economía productiva, en la industria, en la I+D+i…

Me temo que los sucesivos gobiernos en España y en Aragón no han sabido aprovechar el ciclo económico de fuerte crecimiento para sentar las bases que nos permitran afrontar una nueva etapa de menor crecimiento o de problemas económicos. Pronto los hechos nos dirán si tengo razón en ese temor. Y ojalá me equivoque.

Además, la subida del paro y el alza de los precios puede provocar una brecha social que damnifique a los sectores más débiles de nuestra sociedad. No hay mayor garantía de integración social que el empleo. No hay mayor antídoto contra el freno del consumo que un sueldo digno y estable. ¿Estamos preparados para impedir eso? No será con la devolución de 400 euros, ¿verdad? [Por cierto, sobre los 400 euros de Zapatero, os recomiendo lo que dice Eduardo Pueyo en su blog].

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