18 Enero 2008...3:20 pm

La sobrerrepresentación de los partidos estatales

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Mucho se habla, cuando llegan las elecciones generales, de una hipotética “sobrerrepresentación” de los partidos nacionalistas periféricos, culpable de todos los males que aquejan a la democracia española. Tertulianos y políticos de diverso pelaje se lamentan entonces de que, sin mayorías absolutas, España está en manos de minorías nacionalistas ávidas de poder que se dedican a saquear el Estado aprovechando la debilidad del Gobierno de turno. Os suena, ¿verdad? Pues resulta que, si se miran con detalle los datos emanados de las urnas y la distribución de escaños en las Cortes Generales, la realidad es otra bien distinta. Los que están sobrerrepresentados son los partidos mayoritarios de ámbito estatal. Os recomiendo este post del blog O mixín.

La sobrerrepresentación de los partidos de ámbito estatal

En las pasadas elecciones a Cortes Generales hubo 25.483.504 votos válidos al Congreso de los Diputados. Los partidos estatales en su conjunto obtuvieron 22.014.062 votos, el 86’39%, que se tradujeron en un 90’57% de los diputados: 317 diputados (PsoE- 164, PP-148, IU-5). A los partidos estatales en su conjunto cada diputado “les costó” 69.445 votos.

El voto territorial obtuvo en su conjunto 3.469.442 votos, el 13’61%, que se tradujeron únicamente en el 9’43 % de los diputados: 33 (18 nacionalistas catalanes -CiU 10 ERC 8-, 9 nacionalistas vascos -EAJ-PNV 7, EA 1 Na-Bai 1-, 3 regionalistas canarios –CC-, 2 nacionalistas gallegos –BNG- y uno del nacionalismo aragonés –CHA. A los partidos nacionalistas y regionalistas en su conjunto cada diputado “les costó” 105.135 votos. ¡Casi el doble que a los partidos estatales!.

Junto a la excesiva sobrerrepresentación de los partidos estatales, un dato interesante es que sólo el nacionalismo catalán, vasco, gallego y aragonés, junto con el regionalismo canario, obtuvieron representación en el Congreso de los Diputados. A los aragoneses les corresponde decidir si dentro de unos meses se mantiene esa situación o pasamos a engrosar la lista de los “territorios anónimos”. En la próxima legislatura la representación de los partidos territoriales puede ser crucial para determinar la política del Estado, algo perfectamente lógico en un Estado plurinacional y para unas fuerzas que representan, en su conjunto, el 13’61% del electorado y –en sus respectivos territorios- un porcentaje mucho mayor, como hemos visto en el anterior post.

En el caso aragonés, vista la actitud de los diputados aragoneses del PsoE y PP resulta imprescindible la conservación del diputado aragonesista en la próxima legislatura.

Por cierto, en el Senado -supuesta Cámara de representación territorial (art.69.1 de la Constitución Española)-, con un número y porcentaje de votos casi idénticos, los partidos estatales ocupan el 91’35% de los escaños que corresponden a los senadores electos por el 8’65% que ocupan los partidos nacionalistas y regionalistas. 190 y 18 senadores respectivamente. En la Cámara de representación territorial se privilegia todavía más a los partidos estatales. ¿curioso?.

6 comentarios

  • El único motivo por el que no cambian la Ley Electoral…

  • Interesante, pero incompleto. La misma ley que perjudica a los partidos nacionalistas es la misma que beneficia a algunos de ellos en sus elecciones autonómicas. La ley electoral beneficia al más votado de cada circunscripción, sin importar si se trata de un partido estatal o nacionalista, y del mismo modo en la circunscripción de Madrid que en la de Vizcaya o la de Zaragoza, aunque el partido ganador de cada provincia sea distinto. Sin ir más lejos, en las elecciones catalanas, si echamos cuentas a posteriori (que es la trampa del artículo), resulta que al PSC un escaño le sale mucho más caro que a CiU. En clave española, no se puede obviar que es más beneficiado por esa regla el partido que gana en más provincias, y que, por tanto, se ha presentado en mayor número de ellas. En cuanto al Senado, la lectura es completamente inadecuada: el reparto de senadores no tiene nada que ver con el carácter del partido más votado. El hecho de que sea teóricamente una cámara de representación territorial no quiere decir que deba convertirse en una cámara de representación nacionalista. La ecuación voto territorial = voto nacionalista es errónea en su concepto. También es obvio que quien se ve beneficiado por el sistema no quiere ni oír hablar de cambio en la ley (incluida CiU), pero no es menos cierto que quienes se quejan del sistema no propondrían su reforma si los beneficiados fueran ellos.
    Son ciertos los prejuicios que comentas al principio sobre la presunta perfidia de los nacionalistas; sólo que en algunos lugares existen igualmente a la inversa, igual de prejuicios, igual de tópicos e igual de absurdos. Sólo desaparecen cuando las matemáticas obligan a situaciones como las de legislaturas pasadas, cuando el pérfido PP apoyó a los malísimos de CiU en Cataluña, o cuando el amnésico Aznar abrió los brazos a los malévolos del PNV, aunque él no se quiera acordar. Y es que lo que hay en la política española, nacionalista o no, es la santificación de la demagogia, apuntalada por parte de lo que dice este artículo. No tenemos remedio.

  • Adrián:
    No creas, las leyes electorales siempre se pueden cambiar… a peor. Rodríguez Ibarra, Bono y pensadores del PP ya apuntaron hace tiempo la propuesta de exigir un determinado porcentaje de voto a nivel estatal para filtrar el acceso de partidos nacionalistas al Congreso y así incrementar aún más el peso de los dos grandes partidos españoles (o españolistas). Así que siempre puede haber reformas electorales para limitar aún más a las minorías y sobrerrepresentar al sacrosanto bipartidismo.

  • 39escalones:
    Tienes razón. Fíjate, 17 comunidades autónomas, 17 procesos electorales diferentes regidos por leyes propias y, sin embargo, a pesar de que todo el mundo se llena la boca hablando de listas abiertas, doble voto mayoritario/proporcional, proporcionalidad más o menso corregida…, resulta que las elecciones autonómicas se rigen por el mismo sistema que las generales. Curioso, ¿no? Podríamos llevar ya varias décadas experimentando diversos sistemas electorales en los comicios autonómicos, pero… El que ha ganado con un determinado sistema no se atreve a cambiarlo, porque teme que le pueda ir peor. Hace unos años en Francia un gobierno socialista estableció el sistema proporcional para facilitar la entrada de Le Pen y perjudicar así a la derecha, pero no le salieron las cuentas y la izquierda perdió el gobierno. Experimentos, con gaseosa.

    En todo caso, el sentido de este post es desmontar ese falaz argumento de que los nacionalistas están sobrerrepresentados en Madrid. En realidad, los sobrerrepresentados son PSOE y PP. Que no se quejen tanto.

  • Como bien dices, es un argumento falaz. Otra de esas cosas provisionales que por culpa de la contemplación fosilizada de la Constitución se va a quedar ahí como un tótem indio, como el Senado o JuanCa. Y creo que apuntas bien a que cuando se abra el melón, la orientación será al bipartidismo, por desgracia, tendiendo al blanco y negro, sin matices grises. Una vez más, democracia limitada.

  • No me jodas. Desde el momento en que una entidad de ámbito nacional como Izquierda Unida obtiene un millón de votos y se queda en dos diputados, que es uno menos de los que tiene ERC con menos de la tercera parte de votos, todos los argumentos que me quieras dar se quedan en nada. Si esto no es sobrerrepresentación de un partido nacionalista en detrimento de un partido nacional, que venga dios y lo vea.


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