El rodillo PSOE-PAR, como siempre, pero elevado a su máxima potencia. El turborrodillo inmesicorde ha aniquilado todas las enmiendas a los Presupuestos presentadas por la oposición en las Cortes de Aragón. 926 enmiendas rechazadas de un solo golpe, porque sí, simplemente por llevar logotipo de un grupo de la oposición. No se recuerda en la Aljafería un año igual: lo tradicional era aprobar alguna o algunas enmiendas procedentes de la oposición como un mínimo gesto de cortesía parlamentaria, de respeto a las minorías, digamos. Este año no. Hasta en tiempos de Lanzuela (PP-PAR) siempre había una enmienda de la oposición que se aprobaba (que todavía se recuerda hoy en estas Cortes como “el carril-bici de Ramón Tejedor”, portavoz socialista entonces). Cuando llegó la coalición Iglesias-Biel, en los presupuestos de 2000 y 2001 se aprobó un buen paquete de enmiendas de CHA (había un clima de diálogo entonces, que se fue perdiendo más adelante). En los años siguientes se cerró el grifo, pero siempre se aprobaba alguna, por bien quedar (estudios para carreteras de CHA, alguna otra para el PP, algunas de salud para el Grupo Mixto…). Pero este año, cero pelotero.
La única enmienda que ha sido aprobada en realidad no merece tal nombre, pues se trata de una mera corrección de errores. Apenas una prueba para verificar si alguien se tomaba la molestia al menos de leerse las enmiendas: la enmienda 126, de CHA, dirigida al presupuesto de Obras Públicas sólo pretendía corregir el número de la carretera correspondiente a la travesía de Lanaja. El proyecto del Gobierno decía “A-131”, pero, como todo el mundo sabe, se trata de la “A-129”. Una enmienda inapelable que los Grupos que apoyan al Gobierno (obviamente por indicación de los responsables del Departamento de Javier Velasco) no han tenido más remedio que asumir. Sin embargo, esta anécdota no altera la realidad de un rodillo que se ha acostumbrado a despreciar a la oposición.
Enmiendas constructivas, positivas, que aportan proyectos interesantes para Aragón y que sólo pretendían ayudar a hacer unos Presupuestos más sociales, más sostenibles, más transparentes, más aragoneses, o simplemente más socialmente responsables como dice nuestra amiga Mitsuis, han sido rechazadas sin escuchar nuestros argumentos por el sólo hecho de ser enmiendas de CHA o de los otros grupos de la oposición. Curiosamente, en sus últimos meses antes de la llamada de las urnas, el Gobierno PSOE-PAR ha decidido atrincherarse en el Pignatelli, rompiendo puentes con el resto de Grupos. No ha tenido ni un solo gesto (positivo quiero decir, negativos ha tenido muchos) hacia quien puede ser imprescindible para articular una mayoría progresista y de izquierda después del 27 de mayo. Todo lo contrario de lo que aconsejaría la prudencia que tanto se atribuye Marcelino.












